Literatura gay: los mejores libros
No está a discusión. Los libros son los mejores compañeros del hombre y de la mujer. No sólo hacen reír y llorar a través de sus inverosímiles historias, también enseñan y crean un abanico de escenas en nuestra imaginación. Si bien es cierto que hay títulos para todos los géneros imaginables, en los últimos cinco años una nueva categoría se ha abierto paso de manera exitosa entre los estantes de las más prestigiadas librerías: La temática gay.
1. El beso de la mujer araña
Esta novela de Manuel Puig, publicada en 1976 –que además fue llevada al cine en 1985 por Héctor Babenco y fue protagonizada por Sônia Braga, William Hurt y Raúl Juliá– narra la historia de dos presos que viven en la misma celda de una cárcel en Argentina: Martín, quien es acusado de corrupción de menores y Valentín, que es un activista político. La convivencia diaria de estos dos personajes, uno gay y el otro no, hace que sus estereotipos de vida se modifiquen hasta llegar a asomarse de vez en cuando en un rol de pareja.
2. Ernesto
Umberto Saba
Lo que Umberto Saba cuenta en Ernesto multiplica su valor si tenemos en cuenta que se escribió en 1957: está considerada una de las primeras novelas (si no la primera) de temática gay que trata el asunto sin melodrama ni sentimientos de culpa. Un chico de 16 años descubrirá el sexo y los afectos con el cargador que trabaja en la empresa harinera donde está empleado. No faltarán el típico ritual de ir a “estrenarse” con la prostituta ni la crueldad del adolescente, dispuesto a saciarse con lo que tenga a mano. La novela se publicó tras su muerte, pero no por miedo al qué dirán: Saba explica en sus cartas lo inseguro que se mostraba sobre la dificultad de comprensión que la prosa de Ernesto albergaba, al estar escrita en parte en dialecto. “Un poema es una erección, una novela es un parto”, dijo una vez. Tal vez pensaba en Ernesto y el cargador…
3.Chaperos
La capacidad de polémica de Cooper no solo abarca a las mentes más conservadoras: algunos colectivos homosexuales han llegado a amenazarle de muerte por una supuesta "homofobia internalizada" y ser un "virulento anti gay". Sin pelos en la lengua, la prosa de Cooper es siempre descarnada y reconocible en su realismo, como un puñetazo dado con fuerza y puntería justo en la boca del estómago. Chaperos alterna los anuncios web de los escorts con los emails de sus clientes, en un ejercicio estilístico muy logrado. Siempre incómodo, mister Cooper..
4. El almanaque de las mujeres
Djuna Barnes
La han llamado la Oscar Wilde de las mujeres, pero Barnes es mucho más que eso. Toda su lengua afilada, inteligencia, capacidad de observación y valentía se condensan en este curioso catálogo de figuras femeninas. En realidad se trata de una recreación del círculo de Natalie Barney, su Académie des Femmes. Que un texto como este, que trata los temas de la igualdad de derechos gays, el travestismo, la maternidad o las diferencias entre sexo y género se publicase en 1928 desmiente muchos tópicos…
5. Maurice
E. M. Forster
El cine (en las manos del director James Ivory) la convirtió en todo un fenómeno. Pero Maurice es mucho más. Como dice uno de sus personajes, el hipnotizador “sana gays” Lasker-Jones, “Inglaterra siempre ha sido reticente a aceptar la naturaleza humana”, algo que los protagonistas de esta historia ambientada en la época eduardiana parecen saber bien. Forster relata la vida de un joven desde su amor platónico por un compañero de universidad hasta el descubrimiento del cariño a manos de un hombre de clase baja. Muchos son los muros que se derrumban en esta novela que no puede faltar en ninguna selección de los mejores libros de literatura gay.